Rapé de la tribu Nukini:

Tribu Nukini

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Tribu Nukini

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Tribu Nukini

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Tribu Nukini

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Tribu Nukini

Los Nukini son un pueblo originario del Amazonas, forma parte del conjunto de pueblos de la familia lingüística Pano. Estos pueblos viven en la región del valle de Juruá, en el Estado de Acre, Brasil. Comparten un estilo de vida y una visión del mundo bastante parecidas. Además, a lo largo de la historia, han sufrido expropiación, explotación, violencia y saqueo de los recursos de su hábitat por parte de las empresas caucheras a mediados del siglo XIX.

Hoy en día, tras una larga lucha que unió a todos los pueblos indígenas amazónicos de Brasil a mediados de los años setenta, la Tierra Indígena de los Nukini, es parte de las áreas protegidas de Brasil. Está ubicada cerca del Parque Nacional de la Sierra del Divisor, del que los Nukini reivindican parte del territorio como suyo.

Esta tierra indígena está incluida en un “mosaico” de 25 tierras federales existentes en el alto Juruá que componen una amplia región de relevancia socioambiental para las poblaciones indígenas y regionales. Allí convergen intereses nacionales e internacionales. Entre las tierras pertenecientes al gobierno federal, se encuentra un Parque Nacional, tres Reservas Extractivistas y 21 Tierras Indígenas, según datos de 2005.

Uno de los principales desafíos de este pueblo es garantizar su reproducción física y cultural así como la protección de la selva, constantemente amenazada por madereros, cazadores y traficantes. 

Lengua Nukini

Los pueblos que comparten la familia “etno-lingüística” Pano, situados al oeste amazónico, tienen una gran similitud en el ámbito territorial, lingüístico y cultural, pero no por ello debemos olvidar su diversidad interna.

La lengua Pano forma parte de la familia lingüística pano-tucano, que incluye varias lenguas habladas por comunidades indígenas en la cuenca del Amazonas, principalmente en Brasil, Perú y Bolivia.

Respecto a su nombre, los Nukini tuvieron otras autodenominaciones en el pasado. Por ejemplo, vemos cómo en algunos textos historiográficos también se refieren a los Nukini por los términos Inucuini, Nucuiny, Nukuini, Nucuini,Inocú-inins y Remo.

Actualmente son pocos los Nukini que siguen hablando su lengua materna. Por desgracia, los caucheros los ridiculizaban y discriminaban por hablar su lengua, así que dejaron de transmitirla a sus descendientes, optando por educar a los nuevos miembros del clan en lengua portuguesa.

Historia Nukini

A lo largo del siglo XIX los Nukini, que entonces serían los Remo, estaban localizados al este del Ucayali. También, próximos a los cerros de Canchahuaya.

A principios del siglo XX, se encuentran menciones sobre los Remo en la región del alto Juruá Mirim, en el alto río Tapiche.

En Perú, se los usó como forma de pago de una deuda de un cauchero. Sin demora, los Nukini huyeron de Perú y volvieron a su aldea en el cauchal Gilbratar, situado en Brasil.

Esa fue una época de grandes conflictos para los Nukini. Su “amistad” con los caucheros, para quienes no dejaban de ser mano de obra en un territorio peligroso y desconocido. Fue causa de conflicto que los caucheros quisieran “civilizar” a los Nukini, que no aceptaban al completo la cultura brasileña o peruana (dependiendo de a qué lado de la frontera estuvieran). Una cultura extractivista y centrada en valores económicos.

Incluso hasta la mitad del siglo XX, los Nukini continuaron localizados en la región del río Môa, como se puede leer en los relatos de diversos viajeros. Oppenheim, por ejemplo, se refiere a ellos situados en la frontera con Perú, en la cuenca de un afluente del alto río Moa: 

Encontramos un grupo de unas diez familias de esta tribu, en la zona limítrofe con Perú, en las cabeceras del Ramon, afluente del río Môa. Hace algunos años estos indios formaban parte de una numerosa tribu que habitaba otro afluente del río Môa, que llamamos Paraná de la República. (Oppenheim, 1936).

Los Nukini sobrevivieron a fiebres epidémicas y también a la expansión de la explotación cauchera. A lo largo de las primeras décadas del siglo XX fueron incorporados a la empresa cauchera y permanecieron en la región del río Môa hasta los días actuales. A lo largo de décadas trabajaron con los caucheros, sólo tuvieron el reconocimiento oficial de sus tierras garantizado a fines de 1970, permaneciendo en esta área incluso cuando ya había finalizado la explotación del caucho.

Fue en 1977 cuando se inició oficialmente la demarcación de la Tierra Indígena Nukini. En esa ocasión, teniendo como base un informe realizado por la antropóloga Delvair Montagner, su extensión se estimó en 23.000 hectáreas.

Posteriormente, en 1984, se designó un grupo coordinado por el antropólogo José Carlos Levinho para realizar un estudio sobre el territorio con el objetivo de definir el “Área Indígena”. En su informe presentó una propuesta de área para la Tierra Indígena Nukini con unas 30.900 hectáreas.

Desde entonces su territorio está demarcado y protegido. Aunque a partir del año 2000, los Nukini comenzaron cuestionar los límites norte y oeste de su tierra, reivindicando una parte del Parque Nacional de la Sierra del Divisor.

 

Los Nukini y Los Remo

¿No serán los “Nucuinis” del Paraná de la República y Alto Igarapé Ramon de la misma tribu que los indios asentados a orillas del Jaquirana? ¿O se trata de otra tribu encontrada por antiguos exploradores, llamada “Rhemus”, actualmente desaparecida o absorbida por los actuales “Nucuinis”?)

  • Braulino de Carvalho, de la Comisión de Límites, encontró algunas familias de indios Remo en el margen derecho del río Jaquirana que se llamaban a si mismos “Nucuinis”, lo que hace pensar a los antropólogos que se trata de la misma tribu, la tribu Nukini, que ha adoptado diferentes nombres a lo largo de la historia, bien como autodenominación o bien porque este fuera el apodo que les dieron durante un tiempo los caucheros.

Río Moa

Geografía Nukini

La Tierra Indígena Nukini está ubicada en Acre, el extremo suroeste de la Amazonía brasileña, y forma parte de uno de los mosaicos de áreas protegidas más importantes de Brasil.

La mayoría de las familias Nukini se distribuyen a lo largo de los arroyos Timbaúba, MeiaDúzia, República, Capanawa y en la margen izquierda del río Môa.

El estado tiene fronteras internacionales con Perú y Bolivia, y fronteras nacionales con los estados de Amazonas y Rondônia. En el extremo occidental, se encuentra el punto más alto del estado, donde la estructura del relieve se modifica por la presencia de la Serra do Divisor, un ramal de la Sierra de Contamana peruana, con una altitud máxima de 600m.

El valor de la biodiversidad del Parque Nacional Serra do Divisor (PNSD) se encuentra entre los más altos hasta ahora encontrados en la Amazonía brasileña. Esta diversidad biológica ha sido utilizada y conservada durante siglos por la población residente del área, incluidos los Nukini, cuyas tierras albergan una gran parte de la biodiversidad.

Los suelos de Acre albergan una vegetación natural compuesta por bosque tropical denso y bosque tropical abierto, caracterizados por su heterogeneidad florística. El clima es de tipo ecuatorial cálido y húmedo, marcado por altas temperaturas, altos niveles de precipitación y alta humedad relativa. La hidrografía de Acre está formada por las cuencas de Juruá y Purus, afluentes de la margen derecha del río Solimões.

La cuenca del río Juruá ocupa unos 250.000 km². La extensión total del río Juruá es de 3.280 km, con un desnivel de 410 metros. Nace en Perú a 453 m. de altitud con el nombre de Paxiúba, para más tarde unirse con el río Salambô. A partir de entonces, se denomina Juruá, que atraviesa la parte noroeste del estado del Acre del Sur hacia el Norte, y posteriormente entra en el estado de Amazonas y desemboca finalmente en río Solimões.

Este área amazónica tiene una diversidad ambiental calificada como una de las más importantes de la Amazonia brasileña, por lo que es de suma importancia que los pueblos indígenas, que tienen entre sus principios más básicos la conservación del medio ambiente puedan defender sus tierras de madereros, ganaderos y extractivistas con prioridades económicas y comerciales.

Choca do Acre, una especie rara de pájaro descubierta en 2004, que habita en el Parque Nacional Sierra Do divisor.

Cosmovisión y chamanismo Nukini

Los Nukini son un pueblo altamente espiritual. Como todos los pueblos amazónicos, tienen un chamán o “pajé” encargado de los asuntos espirituales de su pequeña sociedad. El “pajé” es quien se encarga de preparar las medicinas y de facilitarlas a su pueblo.

Como nos cuenta Erison Nukini, uno de los líderes espirituales de la aldea Recanto Verde, en el Estado del Acre, Brasil: “el rapé, las pinturas, las canciones y el uni (la ayahuasca) forman parte esencial de mi visión espiritual”. Esta cosmovisión se está reconstruyendo después de haber desaparecido a causa de la imposición de los caucheros.

Como en las otras tribus amazónicas, los Nukini, utilizan el rapé prácticamente a diario para obtener la fuerza necesaria que necesitan para cada actividad, por lo que hay distintos tipos de rapé. Algunos son más bien relajantes, pero la mayoría sueles ser activadores, potenciadores. El rapé lo fabrican a base de hojas de tabaco que ellos mismos plantan, mezclándolo con diferentes plantas medicinales de la selva y machacándolos hasta generar un polvo. Este polvo se inhala a través de un “kuripé” mediante el cual otro miembro de la tribu -preferiblemente el pajé- sopla el polvo que entra en la nariz del que toma la medicina.

La ayahuasca (al que ellos llaman “uni”) es otra de sus medicinas principales, que se usa en rituales a los que asisten todos los miembros de la tribu y, si hay, los visitantes de la aldea. Gracias a este brebaje los Nukini, como otras tribus del Amazonia, son capaces de conectárse con la selva, los espíritus, los ríos, los árboles, y las montañas. Así son capaces de vivir en armonía, preservando la floresta para poder garantizar una continuidad de vida para las siguientes generaciones.

Paulo Nukini, cacique del pueblo jaguar, es decir, jefe del pueblo Nukini, que ejerce este liderazgo desde hace 20 años, nos cuenta que el conocimiento le fue dado por su abuelo cuando él era todavía un niño, y le fue hablando sobre las diferentes experiencias, costumbres y tradiciones. También sobre cómo escuchar a la selva, cómo conducir a su pueblo a una armonía entre ellos además de con la tierra en la que habitan.

Los Nukini se dedican también a hacer bellas artesanías con frutos y otros elementos naturales que encuentran en la selva y así crean collares, pulseras o aros de semillas, huesos, dientes o plumas de animales, además de pieles con las que fabrican vestidos o gorros.

Además, realizan una bella artesanía en cerámica que incluye platos, vasos, vasijas. Utilizan la ceniza de la cáscara de carpió para mezclarla con el barro. Con otros materiales fabrican escobas, cestos, etc.

Las semillas de urucum, por ejemplo, se utilizan para pintarse el cuerpo. Primero se machacan con agua y luego se forma una pasta con la cual se adornan el cuerpo y que sirve también como colorante para los alimentos. El cipó-titica (Heteropsis flexuosa) se usa para confeccionar cestos y diversos ornamentos, que se pintan con urucum y genipa americana.

Mariri

En relación a los rituales, los Nukini bailan actualmente el mariri – así como varios pueblos Pano de la región – y cantan numerosas canciones indígenas, algunas compuestas por ellos y otras aprendidas con ancianos.

Vida Nukini

A causa del intenso contacto con los caucheros, los Nukini incorporaron muchas de sus costumbres, pequeños productores y ribereños que habitan la región del alto Juruá. Por ejemplo, la lengua portuguesa. A pesar de ello siguen manteniendo una organización social propia.

Los Nukini tienen una organización por clanes. Los ancianos logran definir con precisión toda la descendencia patrilineal de las familias Nukini, clasificando a sus miembros de acuerdo al clan al que pertenecen: Inubakëvu(“gente del jaguareté”), Panabakëvu (“gente do Asaí”), Itsãbakëvu(“gente do Patoá”) o Shãnumbakëvu (“gente de la serpiente”). Sin embargo, muchos jóvenes de la comunidad Nukini, desconocen a cuál de los clanes pertenecen, así que lo descartan como criterio a la hora de elegir una pareja con la que formar un núcleo familiar.

Normalmente, las casas de los Nukini se agrupan por familias. Cerca de una residencia puede haber otras de los hijos que se casaron y constituyeron otra familia. El modelo de residencia está muchas veces asociado a las reglas de casamiento, el hijo hombre va a vivir cerca del suegro. Pero no siempre se sigue esta regla, pues, como sucede en muchas ocasiones, después del casamiento la pareja puede elegir vivir en una casa lejana a la de las familias de origen.

Sus casas, en general, se construyen con los recursos de la selva, y se denominan malocas. Algunas casas tienen paredes y piso paxiubão (árbol) y el techo cubierto con hojas de palma, especialmente de Caranaí. Otras viviendas se construyen con paredes y suelo de tablas, en general con madera de buena calidad (corteza amarilla, bacurí, copaíba, cedro rojo, louro). Los pilares y las vigas se construyen con maçaranduba, muirapiranga, abacate y lapacho amarillo. Asimismo, existen casas con techos de aluminio usados principalmente en las escuelas y en los centros de salud. Por lo general, donaciones de asociaciones gubernamentales o ONG’s.

La descendencia es patrilineal, como sucede en gran parte de los pueblos Pano. Los trabajos están divididos por edades y por género. Los hombres se encargan de las actividades de caza, recolección y agricultura. Las mujeres se vinculan al ámbito doméstico, a las artesanías y, en menor medida que los hombres, a recolectar los productos que ofrece la selva y a la agricultura.

En lo que se refiere a la política, actualmente los Nukini tienen un modelo de representación a partir de un proceso de elección. Se elige el líder político de la comunidad, el presidente de la asociación productiva y el representante de ese pueblo en el Consejo Consultivo del Parque Nacional De la Sierra del Divisor, creado en 2002.

Actividades

Los Nukini no tienen una economía colectiva desarrollada, más bien, la producción suele ser familiar. Sin embargo, hay algunas actividades, que realizan colectivamente:

La pesca, que se da sobre todo en la estación seca, se realiza con red y anzuelo. Como anzuelo, se usan peces pequeños como la piaba. Más que en los ríos, los Nukini pescan normalmente en pequeños lagos de la zona (Timbauba, Montevidéu, Capanawa…). Éste es un método de abastecerse de comida secundario, ya que los peces no son muy abundantes en el área en el que habitan los Nukini, así que lo complementan con la caza y la agricultura.

Los problemas actuales de su pueblo son principalmente la proliferación de asentamientos colindantes con su Tierra Indígena protegida. Por una parte, los asentamientos son de cazadores que se dedican a cazar para vender alimento o animales exóticos. Esto hace que los animales se alejen de estos territorios y la caza se vuelva una actividad difícil para los Nukini, por lo que tienen que contar con mayor numero de animales para su crianza y pastoreo. Por otra parte, hay otros asentamientos cercanos a sus tierras que buscan petróleo en ese área, que parece ser rica en esta fuente energética, lo que provoca la destrucción del ecosistema que para su pueblo es sagrado.

En cuanto a la caza, los animales salvajes que forman parte de la dieta Nukini son cateto, queixada, venado, paca, tortugas, cutia, tatu-rabo-de-couro, tatu-do-rabo-chato, anta, jacu, mutum (aves galiformes) y mono. Hay diferentes técnicas de caza: con cepos, con perro, o bien lo que ellos llaman “caza en curso” y “caza en espera”. Para la caza en curso los cazadores se adentran en la selva caminando durante cuatro horas, alejándose de sus núcleos familiares hasta encontrar a las presas. La caza en espera, sin embargo, puede realizarse cerca de las plantaciones, que suelen estar en un área cercana a las chozas.

Además, los Νukini crian algunos animales para su consumo propio, como cerdos, gallinas, y a veces ovejas, cabras y vacas. En las zonas de caza, los Nukini tambien se dedican a recolectar diversos alimentos: así, lacaba, pauta, buritu, palmito, son algunos de los frutos que consumen.

También en la selva encuentran plantas medicinales que utilizan a diario, como el palo-amargo (utilizado para las picaduras de insectos), diferentes cortezas de árboles que sirven como té, como la corteza del algarrobo, de la copaiba o de la araña de gato, que además tiene funciones relajantes y antiinflamatorias. El té de quina lo utilizan contra la malaria. También utilizan la salvia del cipó-guaribinha para luchar contra la gripe y sus diferentes variantes. Plantas como el malvavisco, para la tos, o el berro para el dolor de dientes.

Además de lo que encuentran en la selva, los Nukini se encargan de cultivar diversas plantas. Entre las frutas se pueden destacar el mango, el coco, acajú, jaca, ananá, limón, acerola, guayaba, palta, palmito, copoazú, y papaya, entre otros. En las plantaciones se cultivan principalmente el maíz, arroz, mandioca, frijoles, caña de azúcar, tabaco, y ñame. Si hay un sobrante de la producción, se vende para conseguir algún otro producto que no pueden encontrar en su territorio. La harina de yuca es el producto más vendido.

Tribu Nukini

Rosa Blanca

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Elixir

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