Carlos Castaneda fue un escritor y antropólogo del cual tenemos unos datos biográficos misteriosos y contradictorios; publicó 12 libros en los que relata sus encuentros, experiencias y aprendizajes con el chamán Don Juan Matus en el desierto de Sonora, entre México y EEUU.

Sin embargo, Castaneda no se limitó a estudiar la cultura de los yaquis, a la que pertenecía el chamán do Juan, si no que en sus propias enseñanzas combina técnicas inspiradas en otras culturas. La recapitulación, por ejemplo, es un método usado primordialmente por el pueblo Tolteca, la primera civilización de Mesoamérica

Aunque la civilización tolteca se haya extinguido, lo cierto es que pequeños grupos de habitantes de la zona central de México, por el estado de Hidalgo, siguen dando vida a algunas de las prácticas de sus ancestros hoy en día. Al parecer este método de recapitulación proviene de esta cultura tolteca, veamos en qué consiste:

Podemos decir que la recapitulación es un método de autosanación que consiste en revivir los acontecimientos de nuestro pasado de tal forma que podamos reparar el daño que nos haya causado o bien liberar la energía que sigue acumulándose en nosotros a causa de “lo vivido”.

El daño que acumulamos se manifiesta por regla general bajo la forma de recurrentes conflictos emocionales. Además, este daño energético produce una persistencia de las rutinas de nuestra personalidad que acaba afectando a nuestra energía vital, debilitándola.

El objetivo de la recapitulación es el de recuperar el estado de integridad que teníamos al nacer. Prácticamente, eso implica la libertad de elegir cómo queremos ser y cómo queremos vivir, dejando atrás la repetición de una rutina de reacciones internas impuestas por nuestro pasado a través del inconsciente.

El objetivo de la recapitulación es el de recuperar el estado de integridad que teníamos al nacer. Prácticamente, eso implica la libertad de elegir cómo queremos ser y cómo queremos vivir, dejando atrás la repetición de una rutina de reacciones internas impuestas por nuestro pasado a través del inconsciente.

Castaneda toma esta técnica de origen tolteca en su cosmovisión del nuevo guerrero, es el inicio del autoconocimiento y por tanto de la autosuperación. Para poder adquirir los poderes que necesita todo guerrero, lo primero que se necesita es poder contar con nuestras capacidades al cien por cien. Nuestro pasado ocupa demasiado espacio, tiempo y energía, por lo que necesita ser revisado y sanado, en eso consiste la recapitulación, y tiene una técnica muy concreta. Así nos la explica Pamela Field, compañera de Carlos Castaneda:

“La persona que está sometiéndose a la recapitulación debe hacer una lista de todas las personas a las que ha conocido a lo largo de su vida, comenzando por las más recientes y acabando por sus padres. Después esta lista va descomponiéndose en categorías que describan todas las interacciones establecidas con cada individuo. Otro modo de recapitular es empezar con una lista de todos tus encuentros sexuales, puesto que éstos implican una significativa cantidad de intercambio energético.”

Es fundamental abundar en detalles, hacer un esfuerzo por recordar el mayor número de detalles de cada situación que se quiera recapitular, concentrarse en lo sucedido sin dar pie a la imaginación, intentar volver a ese momento pasado y visualizar al máximo, no pasar a recapitular otra situación mientras nos sigan apareciendo imágenes y recuerdos de la anterior. Es importante recordar el estado de ánimo, los olores, el ambiente, los colores, la música, las conversaciones, las palabras exactas, el silencio… Es entonces cuando empieza la técnica de “respiración de barrido”: Con los ojos cerrados, rememorando el momento que se quiere recapitular, inspiramos llevando la cabeza de derecha a izquierda, recapitulando, recordando, reviviendo el momento pasado que queremos liberar. Después expiramos llevando de nuevo la cabeza de izquierda a derecha devolviéndonos nuestra energía que estaba estancada en ese punto del pasado.

En una entrevista de Graciela Corvalán al propio autor, Castaneda nos habla de la recapitulación:

»La recapitulación tiene que ser total -continuó-; va de la Z a la A, hacia atrás. Se comienza en el momento presente y se va hacia la temprana infancia, hasta los dos o tres años y aún antes si fuera posible”. Y más adelante: ”Se van trayendo cuidadosamente las imágenes y se las van fijando frente a uno; luego, con un movimiento de cabeza de derecha a izquierda, se sopla cada una de las imágenes como si las barriésemos de nuestra visión… El aliento es mágico”

Y por último nos advierte de la importancia de ser ligeros durante todo este proceso, los beneficios del humor frente al quedarse relamiendo uno sus propias heridas, “La característica de don Juan y sus «compinches» es que son livianos. Don Juan me curó a mi de ser pesado. El no es solemne, nada ceremonioso. Dentro de la seriedad de la tarea que todos ellos realizan hay siempre cabida para el humor”.

En palabras de Taisha Abelar, compañera de Castaneda, la recapitulación es el arte de revivir lo vivido y su práctica permite sanar las heridas recuperando la energía propia. En su libro Donde cruzan los brujos, leemos:

“-¡Es brujería! Puedes percibirla ahora, porque has liberado suficiente energía como para expandir tu percepción. Cualquiera puede percibirla, siempre y cuando haya ahorrado energía suficiente. La tragedia es que la mayor parte de nuestra energía se encuentra atrapada en preocupaciones necias. La recapitulación es la clave. Libera esa energía atrapada y voilá! Uno ve el infinito delante de sus propios ojos.”

«La única ventaja que puedan tener los brujos respecto a los hombres normales es que los primeros se han guardado su energía»

Carlos Castaneda, “El poder del silencio”

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